Fotógrafas de la ruina morelense

Mirada ruin es un espacio que alberga imágenes captadas por los habitantes de la #RuinaTropical que observan la ciudad más allá de sus aspectos superficiales y descubren los rasgos que le dan personalidad.

/// Por Vera Castillo ///

Hablar de la ruina me remite a imaginar el desgaste y la decadencia de las estructuras arquitectónicas y monumentos que conformaron una antigua ciudad. En principio puede ser difícil pensar Cuernavaca en términos de ruinas, sobre todo porque la publicidad dirigida al turismo y las noticias locales hacen pensar Morelos como un estado de simultánea benevolencia y severidad, belleza y violencia, albercas y corrupción. Imaginar Cuernavaca como una ruina puede ser difícil, sobre todo cuando hay que pensarla en función del espacio sin recurrir a las imágenes de ex conventos, haciendas y complejos arqueológicos precolombinos. Por eso me parece interesante retomar algunos proyectos visuales desarrollados por artistas que viven o han vivido en el estado y que plasman la visión que se tiene de este lugar a través de las imágenes. La mirada enriquece el imaginario que hay en torno a Cuernavaca, de tal manera que cada uno ha contribuido a la construcción de lo que se entiende de ésta hacia adentro y hacia afuera. El siguiente muestrario contiene el trabajo de artistas que se han formado (personal y profesionalmente) en Morelos y que han mirado el estado desde la apropiación (natural y humana) del espacio mismo, desde la ruina, el agua y el vergel.


Bela Límenes

El paraíso, la idea de descanso y la vacación son perceptibles a 37°. Entre 2007 y 2011, la fotógrafa capitalina Bela Límenes desarrolló un proyecto fotográfico del que floreció su libro de artista titulado 37°.

En él se mostraba su percepción sobre las vacaciones, compuesto por imágenes que realizó en playas, ojos de agua, albercas y balnearios, algunos de ellos en Morelos. “El mundo moderno nunca se detiene. Todo se mueve a una gran velocidad. Las vacaciones son ese lujo que pocos podemos tener, nos da la ilusión de “detener el tiempo”, esa sensación de plácido descanso que tanto anhelamos. La fantasía máxima: tirarse al sol y rodearse de naturaleza: el agua, el viento, el cielo, la arena en la piel…estar en contacto con los elementos. El tiempo y espacio se diluyen: nos sentimos bien.” Así entiende y fotografía el tiempo libre, las vacaciones. Las albercas contienen agua, gente y objetos, no hay una sensación de oquedad en los espacios ni en las imágenes.

bela limenes 1

bela limenes 2


Eunice Adorno

Hay una fotografía en la que aparece una figura monumental de color azul y que fragmenta la imagen en una diagonal, separando visualmente una espesura seca y amarillenta de un cielo opaco. Es la figura de un tobogán de plástico viejo. En algún momento brotó agua de él, un líquido que hacía la función de lubricante para dar flujo a las personas que pasaban a través de sus entrañas y que salían expulsadas de su cuerpo rígido después de unos segundos. Su estado actual es de abandono, el metal de las escaleras que suben a la cima está oxidado, el color de las paredes plásticas ya está velado y las hierbas han crecido alrededor suyo. En 2014 esta fotografía que forma parte de la serie “Los balnearios abandonados de Cuernavaca” realizada por Eunice Adorno fue expuesta en un espacio independiente en el centro de la ciudad de Cuernavaca. Unos meses después, la serie fue publicada en la revista VICE sin más explicación que las imágenes mismas. En una de ellas aparece el anuncio de un balneario: “No meterse a la alberca con ropa ni calzado. No realizar actos inmorales ni gritar palabras obscenas. Mantenga vigilados a sus hijos permanentemente. No correr alrededor de las albercas. No haga fogatas. Gracias.” A la distancia, en el fondo, es posible observar los vestidores. En las demás fotografías que conforman la serie aparecen otros toboganes, así como monumentos escultóricos típicos de estos lugares recreativos. Piezas de cemento que se alzan del piso de las albercas, hongos de los que nace el agua a modo de regadera, las escaleras corroídas del Kamikaze (mismo tobogán del que hablé con anterioridad), las paredes de las piscinas vacías que indican que la profundidad va de 1.70 a 2.30 metros. Adorno no miro los balnearios con los mismos ojos que Bela Límenes y supo que la temporada vacacional había terminado. Es difícil identificar de qué lugares se trata, pero me parece que es importante esta serie porque rompe el cuadro del imaginario que hay en torno a la llamada ciudad de la eterna primavera. Aquí no hay más flores, aquí no hay vida más allá de la destrucción, del abandono y la maleza que crece en el cemento. Se trata de una resistencia de la flora a la mano arquitectónica y escultórica del hombre, o acaso es la persistencia del trópico que deja su huella en las ruinas de una civilización construida entre las barrancas, apantles de agua y casas de fin de semana. ¿Por qué la desidia sobre este paraíso? ¿Qué hay Después del Edén?

A finales de 2015 se inauguró la exposición temporal Después del Edén en la Tallera Siqueiros en Cuernavaca. La curadora Andrea Torre Blanca explicó que era importante revisar lo que pasó en el arte en Cuernavaca después de la muerte de Siqueiros en 1974, sin volver a la visión de Malcom Lowry que siempre se tiene presente. El título de la exposición me parece muy acertado, porque según explica la curadora hace vínculo con esa época dorada, después del edén de una ciudad transformada en metrópoli. Video realizado por la Secretaría de Cultura de Morelos.

Eunice Adorno


Saraí Ojeda

En los primeros años del siglo XIX llegaron a Cuernavaca el barón Alexander Von Humboldt y el botánico francés Aimé Bonpland. Su exploración de carácter científico permitió que un gran número de especies de flora y fauna, así como de minerales, materiales y formas de vida en la Nueva España fueran conocidos en Europa. Dos siglos después, la fotógrafa Saraí Ojeda intentó aproximarse a la ciudad recorriéndola y observándola desde la naturaleza que crece en sus calles. Es así como nace “Botánica urbana”, una serie en la que realiza un ejercicio de exploración de la ciudad basándose en los viajes realizados por Von Humboldt. Saraí recorrió el centro histórico de la ciudad de Cuernavaca fotografiando las plantas invasoras que irrumpen en las banquetas y que, de cierta manera, reclaman su territorio. La naturaleza resiste el espacio urbano y nace del concreto que conforma el suelo de una ciudad que se cae a pedazos. Maleza entre las piedras, cerca de las tuberías, subiendo por las paredes fragmentadas de una urbe que ha sido abandonada y que se asemeja a la Ruina.

Saraí Ojeda 1

Saraí Ojeda 2


Juliana Alvarado

La artista Juliana Alvarado creció y se formó profesionalmente en Morelos. Su  interés por la arquitectura y las formas de ocupación humana del espacio la ha llevado a mirar el abandono, la destrucción y la resistencia de las estructuras en Morelos y en la Ciudad de México. Muchas de sus fotografías muestran edificios colapsados, lugares escarpados, paredes derruidas, ventanas rotas o perforadas, plantas que nacen de los escombros. Diría que el hecho de haber crecido en Morelos contribuyó a la formación de su mirada, a su lectura de los objetos cotidianos, a su forma de observar y de apropiarse de la Ruina a través de la imagen. Ella observa los espacios en función de los sentimientos de amor, aversión e indiferencia que estos evocan. ¿Cómo se puede mirar Morelos? ¿La Ruina se siente con amor, con aversión o con indiferencia? Quizá los ciudadanos de a pie podamos ver con añoranza con las paredes resquebrajadas, puede ser que incluso sintamos odio la ciudad podrida, o quizás caminamos las calles con indiferencia pensando en que Cuernavaca sólo es la calle Hidalgo que va de la Catedral y que baja (¿o sube?) al Palacio de Cortés. Juliana ha fotografiado lo que ella llama “paisajes erosionados”: portones oxidados y paredes desgastadas llenas de graffiti que es posible encontrar en las calles de Cuernavaca y Cuautla y que forman parte de un libro de artista “Verde triste”. Voltear a ver el muro de una fábrica de hielo en destrucción y entender Cuautla desde la devastación en términos visuales. La fábrica, dice Juliana, es una estructura sin historia y ocupa un lugar en el mundo siendo un estorbo. Aunque quizás su historia radica justo en los restos del concreto, en la permanencia de la pared agrietada, en el registro visual que ella hizo de un espacio que llena un vacío.

Juliana Alvarado 1 Juliana Alvarado 2


Sin duda, no podría decir que la producción artística en Cuernavaca y en otros municipios del Estado de Morelos se reduce a la visión de cuatro artistas. Sin embargo es importante retomar algunos proyectos en los que (a excepción de Bela que hace visible una idea paradisiaca) hay una mirada a los múltiples espacios en los que se deja ver la ruina. La decadencia en el estado no sólo se encuentra en sus edificios, sino también en la política, en la violencia y la descomposición social. No sucede así en términos culturales, en las manifestaciones artísticas que florecen en el centro histórico de Cuernavaca al igual que la maleza que surge de las paredes fragmentadas.

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