Fóramen cumple 10 años en Morelos

|||Por Davo Valdés de la Campa
Fotografías: Gabriel Rozycki |||

El año pasado entrevisté a la artista María Naidich y algo que dijo llamó mucho mi atención. Algo que me parece fundamental para entender gran parte del arte contemporáneo. Decía algo así como que era importante concentrarnos más en los procesos que en los resultados. Es verdad que muchas piezas cobran otro sentido cuando conocemos el proceso de cómo fueron concebidas o realizadas. Por otro lado, creo que la pieza debe contener esa información o esa experiencia de manera implícita. No obstante, me pareció que para entender o aproximarse a una apreciación del arte, era imprescindible conocer su contexto histórico y también, en la medida de lo posible, sus procesos. En esta nueva serie de artículos me adentraré en las bambalinas, detrás de cámaras, en lo que tiene que suceder para que veamos una pieza, una obra, una presentación culminada. Para este primer texto tuve la gran oportunidad de seguir el proceso del bailarín y coreógrafo Gerardo Sánchez, quien presenta una coreografía para festejar los primeros diez años de la compañía Fóramen en Morelos.

Para quienes no conozcan a Fóramen, se trata de una de las compañías más importantes de danza contemporánea de México. Se fundó en 1998 y cerca de 30 producciones hasta la fecha, ocho de ellas de gran formato, entre las que destacan Carmina Burana o Réquiem que formó parte de la edición XLIII del Festival Internacional Cervantino en Guanajuato y Lidý, que se estrenó en el Palacio de Bellas Artes. Al frente de Fóramen están Beatriz Madrid y Marcos Ariel Rossi, extraordinarios creadores, bailarines y coreógrafos, que funden como directores artísticos y escénicos, respectivamente.

Gerardo Sánchez forma parte de la compañía de bailarines y en esta ocasión especial está encargado de una de las dos piezas que se presentarán en el Teatro Ocampo para festejar los 10 años de Fóramen en Morelos. Gerardo es oriundo de la ciudad de Cuautla, se graduó en el 2011 dentro de la Generación X de la Escuela Profesional de Danza de Mazatlán, dirigida por la compañía Delfos. Actualmente es bailarín y maestro de las compañías Fóramen M, Malitzi Arte Escénico y el Centro Morelense de las Artes del Estado de Morelos. Su trabajo coreográfico e interpretativo se ha visto reflejado en los mejores teatros del país y el extranjero como: Colombia, Ecuador, Brásil, Guatemala.

Nómbrame _______ para que no me pierda es un montaje que aunque evidentemente tiene su columna vertebral en la danza contemporánea, su corpus también se nutre de la poesía. El proceso comenzó en un taller de Autobiografía que la poeta Kenia Cano impartió en F4 Libre, espacio físico que alberga a Fóramen y a otros proyectos culturales muy cerca de la glorieta de Tlaltenango. A partir de los textos poéticos que cada bailarín realizó, Gerardo Sánchez dibujo una narrativa con los cuerpos, las palabras, la música, las imágenes. En resumen nos encontramos ante una pieza multidisiciplinaria y ambiciosa que reflexiona sobre el lenguaje en muy distintas formas: poesía, gritos, susurros, lenguaje animal, lenguaje inarticulado, grafías, movimiento, metáforas. Todo a través de las voces, letras y bailes de Mariana García, Beatriz Dávila, Silvia Mohedano, Tanya Cárdenas, Maco Viveros, María Teresa Viveros, Alberto Hiromoto, Andrés de la Cruz y Erick Mejía, que conforman el colectivo de intérpretes de Nómbrame _______ para que no me pierda. La poeta Kenia Cano también tiene una importante participación en la obra. No sólo porque trabajó con los bailaires sus textos, también aparece en escena como poeta invitada.
Cuando decía que era una obra multidisciplinaria no me refería sólo a danza y a literatura. También está la música, el vídeo y la escultura/instalación. La primera a través de pasajes sonoros de distintos registros y artistas como Quique Sinesis, Balmorhea, Bonobo, Matías Arriazu y Nils Frahm, sonidos que estarán ensamblados y ecualizados por la mano diestra y el oido fino de Mike Van Beuren; los visuales están a cargo de Moisés Regla, viejo colaborador de Fóramen; y en el montaje escultórico el escenario estará engalado con una pieza de Itziar Giner: un monumental árbol construido a partir de hojas y libros.

Nómbrame _______ para que no me pierda está compuesta por solos de danza y solos poéticos. Como un libro de poesía navega a través de distintos ritmos, melodías, estados de ánimo y temperaturas, pero en su conjunto se trata de un solo movimiento que reflexiona sobre el lenguaje y cómo se mueve a través de nuestro mundo.

La obra forma parte de los festejos de los 10 años de Fóramen y se presenta en un programa doble. Dare to play de la bailarina y coreógrafa ecuatoriana, Gabriela Rosero, conforma el espectáculo que se presentará los próximos 23, 24 y 25 de febrero en el Teatro Ocampo. El 22 del mismo mes, en el mismo recinto se presenta el libro Nómbrame _______ para que no me pierda, editado por Astrolabio, proyecto artesanal de Marina Ruiz. La cita es a las 17:00 horas y es entrada libre. Para las funciones de danza pueden acudir a comprar los boletos a las taquillas del Teatro Ocampo.

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