De miedo y vinagre

| Por Karime López |

 

En las barrancas de la ciudad, habita uno de los más misteriosos y temidos seres de Cuernavaca. Todas las personas le temen a sus grandes pinzas y apariencia de alacrán negro azabache; se distingue por un aroma peculiar, cuando camina deja un rastro penetrante con olor a vinagre. Por sus características extrañas y poco comunes, la gente lo ha acusado de ser peligroso, eso sucede casi siempre cuando le tememos a algo, tratamos de evadirlo por el miedo que nos provoca. Es el vinagrillo, un habitante nativo de las barrancas Cuernavaquences donde crece una de las especies más grandes de este conjunto de arácnidos.

(Wikimedia Commons)

A pesar de su apariencia ruda, lo que casi nadie sabe es que esa mala fama ha ocasionado un horror innecesario. Los vinagrillos son primos de los alacranes, arañas y ácaros pero pertenecen a un grupo llamado Uropygi . Este grupo conserva muchas de sus características primitivas y la especie más grande es Morelense, vecino de las barrancas en la capital del estado. Los científicos lo llamaron Mastigoproctus giganteus haciendo referencia al gran tamaño que alcanza, midiendo hasta los 8 cm de largo. Su nombre común ha sido bien ganado ya que segregan un ácido muy similar al que usamos frecuentemente en la cocina: el vinagre. Además de lo anterior no tienen ninguna otra arma mortal que sea peligrosa para el humano. Se alimentan principalmente de otros arácnidos o insectos pequeños siendo uno de sus platillos preferido los alacranes aunque se ha registrado que algunos de sus hermanos en Cuba, se llegan a alimentar de huevos de lagarto.

El vinagrillo forma parte de los ecosistemas de Cuernavaca y es uno de los artrópodos depredadores que contribuyen al control de muchas otras poblaciones de arácnidos que sí pudieran representar peligro para los seres humanos. Como ya se mencionó, este arácnido es completamente inofensivo, sin embargo no llega a convencernos su aspecto un tanto desagradable para algunas personas que sin conocerlo a fondo, lo juzgan de manera injusta e irracional. Te presento al vinagrillo, un orgulloso Cuernavaquense guardián de las barrancas que son las venas de la ciudad.

 

 

 

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